SMS

Últimamente me he dedicado a echar una ojeada a adi-today y me ha llamado la atención los artículos sobre cómo afectará al gremio del quiosco los nuevos soportes digitales. Esto me ha recordado una historia que me contó una amiga mía de algo que le paso a un amigo de un amigo suyo.

Este perfecto desconocido para mí, hacía unos meses que disfrutaba y padecía de un cambio en su vida que le aportaba felicidad y angustia. Rozando la cincuentena había conocido a una joven y espectacular veinteañera que había convertido su vida en un derroche de pasión y alegría. Esta situación idílica, se fue complicando a medida que con el paso del tiempo, lo que pensó que era el cuponazo hecho mujer y que le convertiría en la envidia de todos sus amigos varones y le proporcionaría algo de lo que presumir el resto de su vida, se transformó en un incipiente amor por la joven, que vino aparejado al miedo a perderla. Aunque ella le insistía que no consideraba importante la diferencia de edad y él la aceptaba como una bendición, le atormentaba el no estar a la altura de su juventud. Así, empezó a intentar maquillar su edad para que ella no echara en falta el tener a alguien más contemporáneo. Empezó a teñirse levemente alguna que otra cana, frecuentaba peluquerías más modernas cambiando su corte hacia un estilo más actual y renovaba poco a poco su vestuario. Aun así, seguía obsesionado porque ella viera en él un vejestorio de otra época glacial.

Un día, recibió en su móvil un mensaje de su amada: “scb”. No tenía ni idea de qué quería decirle. Maldijo el nuevo lenguaje y descartó el llamar a preguntarle cuál era el objeto del mensaje, para que no descubriera el fósil que dormía cada noche con ella. Tendría que arreglárselas por sí solo. Después de un rato intentando buscar sentido a “esecebé”, decidió buscar ayuda.

Por proximidad, preguntó en su oficina, a un chico de la edad de la remitente. Éste miró el mensaje y no dudó:

– Lo siento, tío. Te deja.

– ¿Cómo?

– Está clarísimo: “se acabó”. Es de manual.

Salió de la oficina y se fue  comer. La congoja le invadió y despertó sus peores pesadillas, en la certeza de que se estaban tornando en realidad. Tendría que luchar por ella, pero, ¿qué hacer?, ¿cómo vencer ese abismo generacional?

Su desesperación no pasó inadvertida para el camarero, que se interesó. Le mostró el mensaje en su móvil y no dudó en tranquilizarle:

– No hombre, no. Tan solo es una propuesta para cenar. Lleva a casa bacalao.

– ¿Cómo?

– Sí. Es sencillo: “y si cenamos bacalao”. En esta época sale muy bueno.

La aclaración del camarero no le sacó de sus dudas, así que interrogó a un conocido que leía un diario deportivo.

– Eres un sortudo, tío. Una novia joven, buenorra y que encima le gusta el fútbol.

– ¿Cómo? –repetí la interrogante que parecía marcar el día.

– Claro. El partido de copa de esta noche: Sevilla contra Barcelona”. Que quiere verlo contigo, ¡qué envidia!

Salió de allí confundido y temiendo que cualquier decisión que tomara al respecto podría ser fatal para el desarrollo de su relación. Al salir, apareció ante él un quiosco regentado por una mujer. Una mujer en contacto diario con la actualidad, podría interpretar correctamente el mensaje de la que cada vez le parecía más claro que sería su ex novia. Le enseñó el móvil.

– Una buena elección.

– ¿Cómo? –dije, a fuerza de parecer estúpido a mí mismo.

– Sí, es explícito: sexo, corazón y business”

Pasó la tarde, de un lado a otro intentando asumir su futuro, hasta que al atardecer acudió a la casa de la joven. Llamó y ella le abrió, feliz, jovial y sensual como siempre. La muchacha se detuvo, le miró, reflexionó unos instantes y le dijo:

– Es igual, no te voy a preguntar –dijo ella volviendo a su tono alegre-. Me imagino que serán cosas de tu generación –concluyó con un beso-. Por cierto, te he mandado un mensaje esta mañana. Bórralo. Tengo un móvil nuevo y me he liado con la pantalla táctil.

En ese momento se enfundó su mejor cara de idiota y dejó caer al suelo un kilo de bacalao, el descodificador de digital +, el “Playboy”, el “Hola” y el “Emprendedores”.

Y el ramo de rosas que había comprado por si acaso.

Publicado en a:Ditoday

Dibujo de Camelia Davidescu

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16 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Gelois dice:

    jajajaja, eso si está bueno.!! Tú como siempre, nos das sorpresas. No cambias en este nuevo año, yo diría que te estás especializando . Muy bueno.
    Gracias por tu respuesta a mi relato de Enero. Por brindarme el hombro que esperaba en ese día. Me sentí mejor. No me equivoqué.
    Eres especial, eres la luz de esta bella página. por eso te seguiremos siempre.
    Un beso,

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  2. BANDOLERA dice:

    Ya lo disfruté y comenté en aDitoday. Esta vez no pienso buscar el modo SMS de decirlo, pero en todo caso entretenido, divertido, y con un real trasfondo… :)+

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    1. Jorge Moreno dice:

      Muchas gracias Bandolera.

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  3. Mari dice:

    Qué bueno Jorge me gusta y enhorabuena por la publicación del relato . Besitos

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    1. Jorge Moreno dice:

      Muchas gracias por tu apoyo. Besos.

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  4. Maria Jose Glez. dice:

    Enhorabuena, el que la sigue la persigue, y con ese ingenio no podía ser menos
    Un Besote

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    1. Jorge Moreno dice:

      Muchas gracias, Marijose. Besos.

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  5. Unai Ramos dice:

    Buenísimo, te importa que lo comparta?

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    1. Jorge Moreno dice:

      Muchas gracias, Unai. No solo puedes compartirlo, sino que tienes todo mi agradecimiento por hacerlo.

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      1. Unai Ramos dice:

        Es que me ha parecido especialmente bueno, y me ha tocado un poco la fibra porque en mi última novela, “Los días que nunca vieron mis ojos”, los protagonistas son precisamente un hombre maduro de éxito y una jovencita que se va de su casa.
        😉

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      2. Jorge Moreno dice:

        Pues habrá que leerla. Puedes dejar un enlace en un comentario a cómo conseguirla.

        Saludos.

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      3. Unai Ramos dice:

        Nada más sencillo: haz click en mi nombre y te llevará a mi página web! 😉
        Y mi espacio en Facebook: http://www.fb.com/unairamosescritor

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      4. Jorge Moreno dice:

        Ya, ya, si ya te había fichado, era para que el resto de visitantes tuvieran un enlace más directo: http://unairamos.jimdo.com/escritor/

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      5. Unai Ramos dice:

        Ok, mil gracias! 😀

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  6. Me intriga !! Quisiera conocer al proveedor de tu imaginación !!! Saludos !!!

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    1. Jorge Moreno dice:

      Es natural, Susana. Defecto de fábrica quizá.

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